Pokémon

Hace unos años participé en un pequeño reto comunitario, en el canal de Twitch de un conocido dibujante español. El reto consistía en diseñar un pokémon inspirado en la tierra natal de uno, y servidor, siendo natal del Toledo, entró a participar con este peculiar diseño

Hice una rápida investigación sobre los diferentes métodos que utilizan los diseñadores de Game Freak para hacer las ilustraciones de los pokémon oficiales, y me quedé con la estética moderna de color digital que emplea mayormente colores planos, y sombras dobles (dos capas de sombra superpuestas que hacen la ilusión de un degradado fino). Realicé la clásica familia evolutiva de tres etapas propia de la saga, y en vez de presentar los pokémon uno detrás de otro sobre un fondo más diáfano e indefinido, escogí imitar un diseño que facilmente podría haber sido una versión occidental de la revista CoroCoro (la publicación japonesa en la que se suelen lanzar las exclusivas sobre los nuevos juegos), con un diseño dinámico y con colores brillantes.

Los pokémos en sí se inspiran en la arquitectura visigoda propia de varios enclaves del Casco Histórico de Toledo. Así el primer pokémon está inspirado en las entradas a ermitas visigodas, con las que tengo experiencia previa, y el segundo se inspira en las ermitas en sí. Me tomé una licencia con el tercer pokémon, inspirado en un “castillo visigodo”, ya que la gran mayoría de los castillos visigidos estaban edificados con madera y se han perdido por la posible reutilización de los materiales, cuando no directamente por degradación de estos. Por tanto no han llegado demasiados castillos visigodos a nuestra época (mi última revisión cuenta cerca de la veintena), pero tampoco es importante. Teniendo en cuenta que estamos hablando de un pokémon, y no de una reconstrucción histórica, los arqueólogos tendrán que perdonarme las incoherencias.